aun recuerdo el clima infernal, las cervezas, los dos días de sol, la gente que me fui encontrando, los increibles y mágicos paisajes.
Para los antiguos griegos Noto o Austros era el dios del viento del sur. Estaba asociado con el desecador viento caliente de la salida de Sirio tras el solsticio de verano y se creía que traía las tormentas del final del verano y del otoño, por lo que era temido como destructor de las cosechas, la personificación del siroco, o enchirocarse, cuando lo absurdo domina la mente.
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ResponderEliminarMi viaje a Irlanda fue un poco diferente al tuyo: yo no fui en bici, sino en coche y tuve la suerte de disfrutar de un tiempo fantástico, soleado y fresquito. Pero también me pareció un país espectacular. De hecho, estoy deseando volver...
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